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Afilado: Dilemas y soluciones 

Uno de los mayores problemas en la preparación de cualquier hoja de corte es la aparición de un dorso convexo. 

En las herramientas occidentales puede ser debido a una mala técnica o desconocimiento del proceso correcto para obtener un dorso plano en cuchillas, formones y otras herramientas. También puede ser debido a la baja calidad de la herramienta, y que el control de calidad del fabricante pase por alto la importancia del dorso porque sabe que sus herramientas las van a usar ebanistas de epoca anclados en tiempos de los reyes católicos y carpinteros neandertales oficialisimos de primera division, que no necesitan trabajan con precision, ni siquiera con el placer de usar una herramienta en buenas condiciones. O por último porque la herramienta ha recibido un maltrato y la hoja se haya podido deformar.

En el caso de las herramientas japonesas a veces encontramos  un levantamiento de la punta, principalmente porque el herrero que lo forjó no se tiene que preocupar por entregar la herramienta perfecta cuando ha sido hecha a mano, eso es trabajo del carpintero disciplinado. Y debemos prestar atención para tener en perfectas condiciones las herramientas y porque de otro modo es imposible conseguir un afilado de calidad ya que el mayor y más importante fundamento del afilado es que dorso y bisel converjan y alcancen un punto tangible a la vez.

Este dilema lo notaremos especialmente cuando corremos el dorso en la piedra de afilar y el contacto no se realice en el borde de la piedra.

En esta ocasión presentamos un formon pero esto también puede surgir en las cuchillas o cuchillos de dorso plano.

A diferencia de lo que muchos creen, los formones en principio, no requieren la técnica ura-dashi como las cuchillas cuando el filo(despues de muchos reafilados) llega a la zona ahuecada(concava) del dorso. En los formones, aplicando la técnica correcta, se va renovando el acero duro por el dorso. Sin embargo hay situaciones en las que es necesario aplicar ura-dashi en formones como por ejemplo el caso que tratamos en esta entrada.

 Aplicaremos la técnica para empujar el acero y que la piedra de afilado toque todo el conjunto del dorso con equilibrio. 

Ahora observamos que el corte del metal en la piedra se ha desplazado por la estela negra que deja el acero cortado.

Aunque es un poco difícil de ver porque no soy un gran fotógrafo y menos con u  teléfono móvil, ahora la punta del dorso se ve pulida por la piedra de afilar. De esta manera hemos salvado otro bache en nuestro camino hacia la perfección.

Aprovecho para comentar otro detalle durante nuestras sesiones de afilado. 

La importancia de las piedras nagura. Puedes adquirir estas piedras naturales o artificiales pero pienso que son esenciales porque ahora mucho dinero al evitar el uso de las placas de diamante para refrescar constantemente las piedras de afilar. Cuando las piedras se embazan de acero por el uso intensivo es necesaria una breve limpieza para recuperar la plena capacidad abrasiva de las piedras de afilar pero sin necesidad de rectificación porque no han sufrido tanto desgaste, entonces una piedra nagura cumple una misión muy conveniente. Si cada vez que necesitamos refrescar las piedras, usamos el diamante provocamos un gran desgaste en la piedra, y ya sabemos que las piedras de afilar japonesas no son especialmente baratas, además dejamos un patrón de arañazos en la superficie de la piedra debido al diamante, que se transfiere al corte del acero en nuestras herramientas, por ello las nagura no sólo son ideales porque desincrustan el acero adherido a la piedra de afilar sino que suavizan la superficie donde vamos a frotar el acero obteniendo un corte más uniforme. 

Hay que decir que el uso de las nagura esta indicado para la categoría de piedras de afilar de grano medio o fino, a partir de 1500. En los granos gruesos inferiores a este, la piedra nagura no tiene un gran efecto porque la piedra de afilar se la come, y estaríamos perdiendo el tiempo y dinero. Otra cosa es que usemos otra piedra de grano similari a la que queremos refrescar, a modo de “nagura”, eso también es válido, pero en general, he de decir que en granos gruesos, cuando la piedra se ha embazado y el abrasivo ha perdido capacidad, es conveniente usar la placa de diamante porque la piedra de afilar en ese punto sí se ha podido deformar y no sólo necesite refrescarse, sino también rectificarse. Hay que entender que las piedras de granos gruesos no sólo cortan rápido por el mayor tamaño del abrasivo sino por constar de una matriz más blanda que libera más rápidamente las particulas abrasivas desgastadas, y por tanto la planitud de la piedra varía antes.

Actualmente poseo 4 piedras nagura, un Tsushima, una Tenjyo, una Botan y una artificial.

La Tsushima intento dejarla para las piedras sintéticas, la Tenjyo para las piedras naturales de acabado(awasedo), la Botan casi no la uso, tal vez para las piedras de grano medio, como la categoria Aoto, y la nagura artificial que es muy aspera la empleo para retirar la cera de las piedras en la preparacion de los dorsos.

En la imagen se puede ver la Tenjyo sobre la Rika de 5000. Esto no es habitual, simplemente estaba probando la compatibilidad y resulta positiva, pero es que la Tenjyo es la mejor nagura y suele funcionar bien en todas las situaciones.

Hay otras dos famosas nagura, la Meijiro y la Koma, son más finas pero las suelen usar quienes afilar bajadas de barbero en piedras naturales japonesas.

Si no tienes ninguna nagura y estas pensando en adquirir alguna, mi recomendación es conseguir en primer lugar una Tenjyo o una Tsushima. 

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